Nota las reseñas están referidas a vivencias subjetivas en la captura fotográfica de vestigios precolombinos del país. Para información referencial se recomienda la lectura del archivo digital.

2014-03-01
Territorio Tehuelche-Aonikenk en la Patagonia
Conozco Aysén, nací allí cuando la región era completamente anónima entre el mágico Chiloé y la enorme Magallanes con sus dominios antárticos. Recuerdo con nostalgia los tiempos en que muy pocos entendían un “soy de Coyhaique” y siempre había que explicar donde se ubicaba, la ahora famosa ciudad.

La infancia nos sigue toda la vida y no importa donde uno se encuentre, pero las imágenes de los primeros años vuelven con recuerdos absurdos muchas veces totalmente diferentes a la realidad. Hace tiempo leí en la Revista del Domingo, que Mateo Martinic, Magallánico y Premio Nacional de Historia, ante la pregunta ¿dónde está el sector más primitivo de la Patagonia?, respondía “Lo más impactante es el Valle de Ñirehuao”. La respuesta me hizo volver al Ñirehuao de mi infancia, el cual nunca lo vi como primitivo, sino más bien “feo” por cuanto todos los lugares donde no hubiera árboles, agua, montañas, lagos, o ese tipo de postales, me parecían feos en su sequedad.

Los caminos del trabajo me llevan a Coyhaique y con renovada curiosidad tomo el camino hacia el Valle de Ñirehuao. En menos de media hora los verdes bosques y montañas de Aysén van quedando atrás. En dos hora ya estoy bordeando la frontera con Argentina, conduzco hacia el norte, con la pampa inmensa a mi derecha, y Los Andes ayseninos a mi izquierda. Logro cruzar el camino de ripio que pareciera seguir la línea de la frontera, y ante mí se abre el Valle de Ñirehuao, que conforma un curioso paisaje pre-pampino, con innumerables cerritos en semicírculo, como mellizos queriendo confundir los sentidos.

Basta una mirada para darse cuenta que este no es otra cosa que territorio Tehuelche. El pueblo llamado así por los mapuches que significa hombres fuertes o rudos. Aunque, también al parecer, se llamaban así mismo “Aonikenk”. Una palabra difícil de aprender y por lo mismo misteriosa, justamente como sus vestigios que poco a poco desaparecen en la región. Aunque otros afloran, también poco a poco. Mire todos los cerros, tratando de encontrar una similitud con una fotografía difusa recortada del diario local y el artículo de Nuestro.cl donde se señala que el antropólogo Francisco Mena “lideró la primera excavación arqueológica en el sitio de Baño Nuevo, a 80 kilómetros al noreste de Coyhaique, en una estancia cercana a la frontera con Argentina. En los últimos 3 años se ha dedicado, junto a su equipo, al estudio de este sitio de cazadores recolectores en el que se han hallado diez de los veinte esqueletos humanos más antiguos de Latinoamérica, documentados y fechados "en el hueso" con carbono 14, arrojando cifras superiores a los 8 mil años. La mitad de los restos encontrados por Mena corresponden a bebés menores de 6 meses, incapaces de sobrevivir en un medio extremadamente hostil, que explica la elevada mortalidad infantil”.

Bien yo estaba en el sector, estaba en la estancia, y al alcance de mi mano estaba Argentina. Camine horas entre cerros idénticos, sin pretender llegar hasta esta importante excavación, pero al menos obtener una fotografía del cerro buscado.

Finalmente el tiempo se termina junto al sol que se va poniendo en la costa de Aysén. No puedo dejar de pensar mientras regreso a Coyhaique, que vivimos dos y tres veces más que un Aonikenk y aun así nos falta el tiempo. Sin embargo no idealizo la dura vida de este pueblo, aunque sé que al igual que yo, muchos ojos debieron haber mirado las inalcanzables montañas que impiden el acceso al mar, las mismas que alcanzaré en dos horas mientras el territorio Aonikenk sigue allí, como guardando nuevas oportunidades fotográficas.

Eugenio Rivas
Permitida su reproducción: Premagallania.cl

 

Las montañas y bosques de Coyhaique que impedían el paso hacia el mar. Efectivamente en Aysén la Cordillera de los Andes queda hacia el mar.

 

Las últimas montañas quedan atrás antes de entrar al Valle de Ñirehuao.

 

Ñirehuao, límite entre la pampa y las montañas de Aysén.

 

Ñirehuao, sector Baño Nuevo, lugar del hallazgo arqueológico.

 

Coirón al final de la primavera.

La pampa hacia Argentina

 

Las montañas hacia Aysén.

Mayo 2012 Eugenio Rivas Publicista Exhi.cl

 
Científicos chilenos hallan restos humanos más antiguos del país
Cueva, ubicada en una estancia ganadera a 35 kilómetros de Coyhaique.
Nuestro.cl/ Entrevista con Francisco Mena
El antropólogo Francisco Mena, Subdirector del Museo Chileno de Arte Precolombino, lideró la primera excavación arqueológica en el sitio de Baño Nuevo.
 
lamagallania.blogspot.com/2006_10_01_archive.html
Mateo Martinic no sólo ha escrito más de cuarenta libros sobre la Patagonia, sino que ... Lo más impactante es el Valle de Ñirehuao, cerca de Coyhaique.
 
 
 
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